Blog de Contrainformación

PATRIOTISMO, UN INVENTO DEL SISTEMA
Este mes, es uno de los más extraños del año para nuestro país. Los comunistas conmemoran la elección de Allende, luego, comienza la conmemoración de los detenidos desaparecidos (de parte de rojos, anarquistas, izquierdistas, y cualquier persona que haya perdido un ser querido por culpa del anhelo de poder de los “cabezas de pólvora”); algunos alucinados lamentan lo ocurrido con las torres gemelas en yankilandia (Estados Unidos), y otros (una reducida minoría) hacen caso omiso a todo y simplemente existen.
Luego de manifestaciones, llantos, represión y lucha, todos se unen para compartir un rico asado de carne animal, bailar al compás de las cuecas, emborracharse con chicha, y rendir honores a la bandera tricolor que nos obligan a flamear en nuestros hogares.
¿Es extraño no? ¿Soy el único que nota que luego de luchar, recordar que aun estamos en pie, y avisar al mundo que la democracia que nos vende la concertación no es más que dictadura embellecida, nos unimos en honor a la bandera como si nada hubiera pasado?
Nuestra posición ideológica nos lleva a pensar que es un insulto a la clase trabajadora el que nos intenten unir a todos bajo una bandera.
Comencemos a analizar brevemente lo que ha causado esa bandera. Ahora que nos acercamos al bicentenario, pensemos en la independencia de chile. ¿Qué ganó el eterno trabajador con pertenecer a un nuevo territorio delimitado imaginariamente? NADA. Simplemente poder decir: soy chileno, parte de un país empobrecido con la independencia, y que gracias a la sangre de muchos puede existir como tal. Para los más estudiosos, cabe recordar que luego del período de O´Higgins vino una inestabilidad política que, como siempre, estuvo al margen de los trabajadores, que poco y nada podían intervenir.

Aquí nos encontramos con nuestra primera edición… ¿para qué hacemos esto? ¿Por qué gastamos tinta, tiempo, papel, etc.? ¿servirá de algo?
Creo que todo vale con tal de mostrar un camino para hacer valer sus derechos y para que el hombre comience a considerarse como tal y no como un mero juguete del explotador.
Muchas injusticias están sobre nosotros, la represión impera en nuestra vida, la explotación reina en el trabajo… en fin, muchas cosas que se deben denunciar. Pero no la denunciaremos a un tribunal o a alguna institución, sino que será una denuncia popular, desde nuestras casas y realidades gritaremos contra aquellas injusticias… y por eso vale la pena gastar tinta, papel, tiempo, esfuerzos, etc.
Por eso nos hemos organizado para tener este espacio para dialogar, entre nosotros para construir una mejor sociedad y más humana. Basta de quedarnos de brazos cruzados y de callar, es hora de ponerse a trabajar por arreglar algo de esta “suciedad”.
Todos los esfuerzos valen la pena, hasta la muerte en sí por esta causa…total no será en vano, total no quedarás solo, total en algún detalle arreglaste algo.
Lucha y conciencia
Bien, te levantas mucho antes de lo quieres. Te arreglas, sales a trabajar, comes algo, llegas cansado a tu casa, sin energía para disfrutar con tu familia. Te acuestas, duermes, y sigues la misma rutina. Luego jubilas, sobrevives con una miseria de dinero, y ves que tu vida se pasó. ¿Qué sentido tiene? ¿Crees que fuiste feliz? Bueno, quizás tu felicidad es la de tu familia, pero… ¿Qué será de ellos? Una rutina quizás algo menos cansadora que la tuya, pero con el mismo problema de trasfondo: el patrón.
Cuando tú trabajas, produces recursos: bienes económicos. Supongamos que trabajas en una empresa de harina. En el mes, tú produces 100 sacos, lo que equivale a $200.000. Sin embargo, tu patrón… ¿Cuándo te paga? ¿Más de $100.000?
Y la causa de esta injusticia, es que el patrón, por el solo hecho de ser dueño de las cosas, puede darse el lujo de vivir cómodamente sin hacer nada, mientras tu y todos los de tu tipo trabaja para el.
Ahora, tú tienes la opción de cambiar esto. TÚ, TRABAJADOR DEBES SER CONCIENTE DE TU CLASE. La solución a esto no es aceptar unos pocos pesos a través del vendido sindicato de tu lugar de trabajo; tampoco es entrar a partidos políticos que mucho prometen pero nada hacen. La solución debe de surgir de las propias manos de los trabajadores. De la propia organización, apoyo mutuo y responsabilidad de la clase trabajadora es donde florecerá el cambio: la revolución.
Y esperamos que no te tomes esto como un panfleto antifascista más, ni nada. Solo esperamos que entiendas que la unión hace la fuerza, y que si lo proponemos y luchamos por ello, podemos cambiar esta mierda de mundo que cada vez nos explota aún más.
Me he dado el tiempo para escribirte unas líneas, espero que estés bien aunque por lo que he escuchado estás sufriendo por la sequía que te afecta en estos días, ya pasará te lo aseguro.
Te cuento que en este verano conocí un poco más de ti. Viajé por parte del sur y del norte, te aprecié en todo tu esplendor y belleza. Observe desierto, dunas, bosques, playas, montañas y lagos. Tu belleza es inmensa y me agrada que todos podamos observarla…mmmm ¿todos?
Muchos son los que se llenan la boca hablando en contra del racismo. La reciente historia bélica nos a enseñado que es una actitud estúpida (el racismo nazi, o “racialismo” como le llaman ellos). Sin embargo, todos estos individuos que dicen estar contra los nazis, que creen en la “multiracialidad” y todo el cuento, abandonan todos sus discursos cuando hablan de los hermanos peruanos, o cuando se refieren despectivamente a gente de otro color.
El racismo como tal es una actitud de intolerancia a otras razas. Sin embargo, las ciencias sociales en la actualidad ya no utilizan el término de raza para referirse a la especie humana. El término apropiado para los humanos vendría a ser “etnias”. La palabra raza ahora va asociada a los animales no humanos.