Blog de Contrainformación
Lo peor que nos puede suceder es olvidar nuestra historia, y dar la espalda a héroes caídos es la peor traición que pueden sufrir y es además deshonrar el sacrificio que hicieron. Por eso queremos hacer una nota como conciencia insumisa en homenaje a dos compañeros y hermanos que fueron asesinados injustamente, Ferdinando Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti.
Era el año 1920 y estos dos inmigrantes Italianos anarquistas son apresados por crímene que nunca hicieron. Se les acusó de robar $15,776. dolares de la Slater-Morrill Show Company y de asesinar a rederick Parmenter, un encargado de la nómina gubernamental, y Alessandro Berardelli, un vigilante de seguridad.
El juicio estuvo a cargo del juez Webster Thayer, quien era anti-italiano, anti-inmigrantes y anti-anarquistas y que en su juicio demostró son remordimiento aquello. El juicio fue una gran muestra de mentira, corrupción, discriminación… de basura. Las pruebas demostraban la inocencia de los acusados, pero el juez y un grupo de personas confabuladas con el pensamiento burgués no creyeron nada.
El caso fue un revuelo internacional sacco para esa fecha (recordar que no existían los medios que hoy existen), se realizaron marchas en Nueva York, Londres, Amsterdam y Tokyo, huelgas a través de Sudamérica y disturbios en París, Ginebra, Alemania y Johannesburgo.
Fueron ejecutados a la silla eléctrica el 23 de agosto de 1927 en Massachusetts.
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Las últimas palabras de los
mártires de Boston:
“El afecto y el heroísmo de nuestros compañeros de todo el mundo, la
implacabilidad del enemigo, han hecho que en lugar de haber sido
condenados y muertos en el término de pocos meses, como habría ocurrido si
nos hubiéseis abandonado a nosotros mismos, hemos sido torturados siete
años, tres meses y cinco días, antes de ser quemados vivos.
Sin embargo, estoy contento de que haya durado tanto, pues, si no otra
cosa, será una lección para la reacción americana como para quitarle por
un tiempo las ganas de desahogar su bestial sadismo sobre otras víctimas
eventuales que acecha vorazmente…
Como anarquista me consuela el saber que si la burguesía me hubiese dejado
vivir todos mis días no habría podido hacer por la gran revuelta lo que
hice involuntariamente a través de mi martirio.
…Nos odian a nosotros y a los nuestros; son amigos de nuestros mortales
enemigos… Todo el poder de la reacción esta contra nosotros.
Sí esta es la última, recibid el extremo adiós.
¡Mantened en alto nuestra bandera!
¡Animo compañeros!
Bartolomé Vanzetti.
Muero como he vivido, luchando por la libertad y por la justicia. ¡Oh, si
pudiera comunicar a todos que no tengo nada que ver con ese horrendo
crimen…
Mi corazón está lleno, rebosante de amor por los míos. ¿Como despedirme de
vosotros? ¡Oh, mis queridos amigos, mis bravos defensores, a todos
vosotros el afecto de mi pobre corazón, a todos vosotros mi gratitud de
soldado caído por la causa de la libertad!
…Continuad la soberbia lucha, que yo también en lo poco que pude, he
gastado mis energías por la libertad y por la independencia humana.
…¿Que culpa tengo si he amado demasiado la libertad? ¿Por qué he sido
privado de todas las cosas que hacen deliciosa la vida? Ningún reflejo de
la propia naturaleza, del cielo azul y de los espléndidos crepúsculos en
las tétricas prisiones construidas por los hombres para los hombres. Pero
yo no he llevado mi cruz en vano. No he sufrido inutilmente. Mi sacrificio
valdrá a la humanidad a fin de que los hermanos no continúen matándose;
para que los niños no continúen siendo explotados en las fábricas y
privados de aire y luz.
No está lejos el día en que habrá pan para todas las bocas, techo para
todas las cabezas, felicidad para todos los corazones.
Tal triunfo será mío y vuestro, compañeros y amigos.
Bartolomé Vanzetti.
¡No hay justicia para los pobres en América!
…¡Oh, compañeros míos, continuad vuestra gran batalla! ¡Luchad por la
gran causa de la libertad y de la justicia para todos! ¡Este horror debe
terminar! Mi muerte ayudará a la gran causa de la humanidad. Muero como
mueren todos los anarquistas -altivamente, protestando hasta lo último
contra la injusticia.
…Por eso muero y estoy orgulloso de ello! No palidezco ni me avergüenzo
de nada; mi espíritu es todavía fuerte. Voy a la muerte con una canción en
los labios y una esperanza en mi corazón, que no será destruida…
Nicolás Sacco
Queridos amigos y compañeros del Comité de defensa.
Mañana, inmediatamente después de la media noche, deberemos morir en la
silla eléctrica.
No tenemos ya ninguna esperanza.
…Hemos decidido, por eso, escribir esta carta para expresar nuestro
reconocimiento y admiración por todo lo que habéis hecho en favor de
nuestra defensa en estos siete años, cuatro meses y once días de lucha.
El hecho de que hayamos perdido y que debamos partir, no disminuye para
nada nuestra actitud y nuestra apreciación de vuestra conmovedora
solidaridad hacia nosotros y nuestras familias.
Amigos y compañeros: ahora que la tragedia de este proceso toca a su fin,
unamos nuestros corazones, nuestros errores, nuestras derrotas, nuestra
pasión, para las batallas futuras, para la emancipación final. Unamos
nuestros corazones en esta hora, la mas negra de nuestra tragedia. Armaos
de valor, saludad a los amigos y a los compañeros de todo el mundo. Os
abrazamos a todos y os damos el último adiós, con el alma desgarrada, pero
llena de amor.
Ahora y siempre un viva a todos nosotros, un viva a la libertad.
Vuestros en la vida y en la muerte
Nicolás Sacco - Bartolomé Vanzetti
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