Jun
25
Filed Under (Opinión) by hola on 25-06-2008

Hace una semana que el rector de la Universidad de Santiago permitió la entrada de fuerzas especiales al establecimiento. Desde ese día, que se ha hecho habitual que, sin mayores razones, fuerzas especiales haga su ingreso a la universidad para tomar detenidos a unos cuantos alumnos.

La astucia del rector, que desde el tiempo de la toma ha mantenido en juego el miedo psicológico de los estudiantes ante la eventual llegada de fuerzas especiales. Es así como logró que, en más de una oportunidad, los estudiantes se retiraran de la Universidad ante los fuertes rumores de desalojo. Consiguiendo, además, que disminuyera la cantidad de estudiantes dentro del recinto, y afirmar luego que hubo un desalojo pacifico y una retoma por parte de una minoría.

Ahora, que la Universidad continua en paro luego de ser desalojada, el rector refuerza su táctica, permitiendo que patrullas de carabineros se instalen en las afueras de la Universidad, para reprimir de inmediato cualquier manifestación, y lo que es mas grave, ha dado acceso a fuerzas especiales a ingresar a la Universidad, a pasearse libres, y tomar detenido todo quien de apariencia luzca sospechoso.

:: La represión policial no frena la lucha ::

Los estudiantes seguiremos manifestando nuestro descontento con el actual sistema, no somos minoría, somos mayoría señor rector, aunque usted no lo quiera creer y se esconda tras falsas encuestas. Su represión no nos callará.

Jun
25
Filed Under (Notas) by hola on 25-06-2008

Las primeras semanas de movilización estudiantil, en contra de la ya aprobada LGE, se centraron en actos pacíficas, donde distintas Universidades organizaron todo tipo de actividades para llamar la atención de la ciudadanía e informarla acerca de las deficiencias del sistema educacional.

Circos, carnavales, batucadas, teatro y música, fueron algunas de las instancias de manifestaciones que cubrieron el centro de Santiago, durante mas de tres semanas. De esto, poco y nada se enteraron quienes no transitaban por los alrededores, y para que hablar de la prensa que ni asoma sus narices en actos en que no puede tildar de delincuente al estudiante.