Blog de Contrainformación
La bella durmiente cierra los ojos, pero no duerme. Está esperando al príncipe y cuando lo oye acercarse simula un sueño todavía más profundo. Nadie se lo ha dicho pero ella lo sabe, sabe que ningún príncipe se interesará en una mujer que traiga los ojos bien abiertos. Sí, y cualquier mujer con los ojos bien abiertos no advierte equivocación en el conocimiento de la bella durmiente, mujer que al fin y al cabo conoce, deduce o supone la real naturaleza del hombre.
Aunque los tiempos han cambiado es difícil no reparar en las vivencias diarias de encontrarnos en una sociedad patriarcal; claro, no sería justo definir a todos los del sexo masculino como seres que les encantaría limitarse a pasar el resto de sus vidas con una mujer sin lucidez ni opinión ante la vida; pero es menester indicar que en general las uniones matrimoniales actuales se dejan dominar por el concepto anterior.